miércoles, 4 de noviembre de 2009

Una mujer fuerte ...


Una mujer fuerte es una mujer esforzada.
Una mujer fuerte es una mujer que se sostiene de puntillas
y levanta unas pesas mientras intenta cantar Boris Godunov...
Una mujer fuerte es una mujer “manos a la obra”
limpiando el pozo negro de la historia.

Y mientras saca la porquería con la pala
habla de que no le importa llorar,
porque abre los conductos de los ojos...
Ni vomitar, porque estimula los músculos del estómago...
Y sigue dando paladas, con lágrimas en la nariz.

Una mujer fuerte es una mujer con una voz en la cabeza,
que le repite: “Te lo dije: sos fea, sos mala, sos tonta...
nadie más te va a querer nunca”.
“¿Por qué no eres femenina,
por qué no eres suave y discreta...
por qué no estás muerta...?”.

Una mujer fuerte es una mujer empeñada
en hacer algo que los demás están empeñados en que no se haga.
Está empujando la tapa de plomo de un ataúd desde adentro.
Está intentando levantar con la cabeza la tapa de una alcantarilla.
Está intentando romper una pared de acero a cabezazos...

Le duele la cabeza.
La gente que espera a que haga el agujero,
le dice:“date prisa...¡eres tan fuerte...!”

Una mujer fuerte es una mujer que sangra por dentro.
Una mujer fuerte es una mujer que se hace a sí misma.
Fuerte cada mañana mientras se le sueltan los dientes
y la espalda la destroza.
“Cada niño, un diente...”, solían decir antes.
Y ahora “por cada batalla... una cicatriz”.

Una mujer fuerte es una masa de cicatrices
que duelen cuando llueve.
Y de heridas que sangran cuando se las golpea.
Y de recuerdos que se levantan por la noche
y recorren la casa de un lado a otro, calzando botas...

Una mujer fuerte es una mujer que ansía el amor
como si fuera oxígeno, para no ahogarse...
Una mujer fuerte es una mujer que ama con fuerza
y llora con fuerza...
Y se aterra con fuerza y tiene necesidades fuertes...

Una mujer fuerte es fuerte en palabras, en actos,
en conexión, en sentimientos...
No es fuerte como la piedra
sino como la loba amamantando a sus cachorros.
La fuerza no está en ella,
pero la representa como el viento llena una vela.

Lo que la conforta es que los demás la amen,
tanto por su fuerza como por la debilidad de la que ésta emana,
como el relámpago de la nube.
El relámpago deslumbra, llueve, las nubes se dispersan
Sólo permanece el agua de la conexión, fluyendo con nosotras.
Fuerte es lo que nos hacemos unas a otras.

Hasta que no seamos fuertes juntas
una mujer fuerte es una mujer fuertemente asustada...

Marge Piercy

La mujer en el mundo jurídico y en la política


Hacer política a la manera de las mujeres puede significar promover la paz y resolver los conflictos de modo diverso que un hombre, escogiendo cualquier medio menos la guerra, promoviendo así valores a favor de la vida .

Hoy sólo el 13% de los políticos son mujeres. Todos somos conscientes del decaimiento ético que están siguiendo las políticas y las leyes en los países más desarrollados. Sobre todo en lo que ve a la falta de defensa y protección de la vida humana. En principio, la mujer tiene los mismos derechos a «gobernar» que el varón. Muchas pueden decir ¿por qué los que «mandan» tienen que ser siempre varones? Sin embargo, no es este el hecho que justificaría una mayor presencia femenina en la política.

La mujer percibe con gran sensibilidad esta disociación entre poder y la justicia y ética que está llevando a muchos políticos a sacrificar los valores humanos por afirmar sus posiciones de poder. Las mujeres desean y pueden cambiar algunas decisiones políticas. Tienen un programa y una serie de valores precisos, no sólo sed de poder. Es este el motivo por el que la mujer tiene algo muy específico que ofrecer a la vida política: la promoción de los valores humanos. Citamos a Janne Haaland Matláry:

“Hacer política a la manera de las mujeres puede significar promover la paz y resolver los conflictos de modo diverso que un hombre, escogiendo cualquier medio menos la guerra, promoviendo así valores a favor de la vida en su significado profundo. Porque transmitimos la vida y estamos acostumbradas a que los hijos nos recuerden que no somos «tan importantes», podemos introducir un cierto realismo, un poco de humildad en el sector público con el fin de poder establecer mejores condiciones de trabajo” (Tiempo de Florecer).

La aportación específica de la mujer a la política

Observando las acciones y comportamientos de las mujeres políticas de hoy, alguno podrá decir: “nada prueba que las mujeres serán diversas de los hombres en la política y ¿qué van a añadir? De hecho, las pocas mujeres que hay actualmente en política se comportan como los hombres”. Quizás han tenido muchas dificultades para llegar donde se encuentran, y esto les ha supuesto renunciar, en parte, a lo que son ellas mismas. Esto es una consecuencia natural de la falta de presencia femenina en un mundo dominado por los varones.

Pero las mujeres tienen un campo abierto en política. La sensibilidad femenina permite que la mujer descubra al hombre concreto, singular, al pobre, al necesitado, en medio de las grandes políticas de los estados que se aplican a la masa en forma estadística. Además, la mujer tiene mucha más capacidad de negociar que el varón en el sentido de que logra llegar a conclusiones evitando rupturas y traumas en las relaciones.

Mujeres que representen a la mayoría

Por otro lado, es conveniente la presencia en política de mujeres que representen a la mayoría: mujeres madres de familia, esposas, aquellas que tienen que enfrentar la problemática de nuestro mundo, trabajar y sacar adelante la familia. Mujeres a quienes forja la lucha diaria y eso les hace abiertas y cercanas a las demás personas. Es este un gran reto ya que es necesaria la presencia de mujeres en política, y también varones, que experimenten en su propia vida la riqueza de los valores éticos y humanos de la familia. Sin embargo es evidente, al menos dada la situación actual, la dificultad de compaginar una carrera política con una rica e intensa vida de familia. La mayoría de las personas hoy en día inmersas en política, no suelen prestar demasiada atención a los asuntos de la familia, en gran parte porque ellos mismos carecen de una vida familiar intensa. A pesar del dilema, se impone encontrar vías adecuadas para lograr compaginar ambas cosas.

Lo que buscamos evitar es que las mujeres en política sigan sólo el modelo de la mujer que ha renunciado a lo más propio suyo, rechaza el matrimonio y la maternidad, y busca el poder para «lograr derribar al patriarcado de su atalaya». Es dudoso que alguien así garantice mejoras en las condiciones de la mayoría de las mujeres.

No es posible representar de forma real a la mayoría si se permanece distante de los problemas reales de las mujeres de hoy. Una mujer política deberá ser una mujer «para los demás» que, desde el esfuerzo y la entrega a sus deberes cotidianos, muchas veces escondidos, sepa comprender las necesidades e inquietudes reales de las otras personas como ella. Dice de nuevo J.H. Matláry:

“La mejor curación de la presunción consiste en llegar a casa a lavar el suelo de la cocina con los niños por en medio que gritan porque quieren comida, atención y juegos. Las tareas cotidianas de la maternidad y de la paternidad nos hacen humildes y nos recuerdan que somos insignificantes. También por este motivo, muy banal, sostengo que las mujeres pueden ser, en ocasiones, mejores políticas que los hombres: estamos acostumbradas a poner paz y resolver los conflictos de nuestra experiencia cotidiana con los hijos (para no hablar de los maridos) y no podemos concentrar la atención sobre nosotras mismas mucho tiempo” (O.cit.) .

El campo jurídico y legislativo

Por las mismas razones, la mujer puede proyectarse en el campo jurídico ofreciendo un gran bien para la humanidad. Su sentido de la «persona» y la capacidad de valorarla en su individualidad pueden ayudar a juzgar con equilibrio y prudencia las situaciones y los comportamientos humanos.

Campaña en Colombia

"Las luchas por la plena ciudadanía de las mujeres en Colombia: Contrastes y aprendizajes de tres oleadas feministas en el siglo XX"

"Campaña Nacional para promover la participación política de las mujeres en Colombia"

http://rapidshare.com/files/302523675/MU-luchasmujeres.pdf.html

Video de la Campaña.

La idea de una ley de cuotas


La necesidad de determinar una fórmula a través de la cual se asegure la participación de las mujeres en la política, y particularmente, en los cargos de representación política, ha sido una de las demandas que se han hecho presentes en los gobiernos de la Concertación.

El tema había sido abordado entre el 2002 y el 2004, por mociones que fueron archivadas. Luego las materias asociadas al género fueron recogidas por la Comisión Boenninger que tenía como objetivo analizar la reforma electoral y la eliminación del sistema binominal.

Cuando Bachelet ingresó en la arena política como candidata a La Moneda, las materias relacionadas con el género y la paridad resurgieron en el debate, de allí que su programa de gobierno tuviera como uno de sus pilares fundamentales la incorporación de la mujer en distintas esferas de acción política.

El año pasado, la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) elaboró un anteproyecto de la Ley de Cuotas, pero no se envió al Congreso. Ahora, a principios del mes de agosto, la presidenta oficializó la elaboración de un proyecto de ley al respecto, e informó que éste estaría siendo despachado en septiembre para su discusión parlamentaria.

El proyecto

En lo esencial, el proyecto tendría como objetivos:

*
Fijar un piso mínimo de mujeres candidatas que cada conglomerado político deberá presentar en las elecciones parlamentarias y municipales. En principio, se habló de un 40% tanto para la Cámara como para el Senado. Hoy se reconoce que la fórmula podía partir con un 20 o un 30% de mujeres por instancia, lo que se vería incrementado a través del tiempo
*
Entregar un mayor aporte financiero a los partidos que presenten más cantidad de mujeres como candidatas
*
Incentivar, tanto en la democracia interna de los partidos como en la renovación de sus autoridades, la igualdad de oportunidades de sus militantes y la participación equilibrada de éstos en el ejercicio de los cargos y responsabilidades públicas


Esto implicaría:

*
Modificar la Ley de Votaciones Populares y Escritunios, y la Ley de Partidos Políticos


Hasta ahora, se plantea un proyecto único que podría estar asociado a un paquete de iniciativas que también se darían a conocer a la brevedad, muchas de ellas relacionadas con la protección de la vida de mujeres que sufren agresión.

La Ministra del Servicio Nacional de la Mujer, Sernam, Laura Albornoz informó que durante agosto y septiembre los contenidos de la propuesta serán socializados con los partidos de la Concertación y la Oposición, los que -idealmente- deberían ser aprobados antes de las elecciones municipales. Además, reconoció que la iniciativa despierta un concenso general entre los distintos partidos, e incluso, la idea de vincular el incentivo financiero a la incoporación de la mujer ya había surgido en Renovación Nacional (RN) .

Contexto del anuncio

La primera mandataria realizó el anuncio tendiente a reactivar la Ley de Cuotas en la X Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe que se efectuó a principios de mes en Quito, Ecuador. En la instancia su iniciativa fue aplaudida, considerando que en Latinoamérica once naciones ya cuentan con el mencionado sistema, y cincuenta en el mundo .

Esta fue la oportunidad de Bachelet para posicionarse en la región como una líder en materia de género. Reforzó así una de las idea-fuerza de su programa: el énfasis en los temas de género y paridad, temática que le permite diferenciarse de las administraciones anteriores de la Concertación.

Este relanzamiento coincide con la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se realizará en noviembre en nuestro país, en la que se promoverá el debate de la equidad de género.

Agenda Legislativa

A priori, la titular del Sernam ha sido designada por la presidenta para negociar con los partidos la pronta aprobación de la propuesta, cuya tramitación debería comenzar el próximo mes. En este escenario, el PPD manifestó su apoyo al proyecto, la DC se mostró dividida y el PRSD anunció su rechazo.

Es probable que la discusión se centre en la efectividad que tendría fijar una cuota de candidatas para distintos tipos de elecciones en la participación política, y destinar recursos extras para generar un incentivo.

Datos a tener en cuenta:

En la última elección parlamentaria

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En la Cámara de Diputados, 62 mujeres (un 16%) postularon contra 322 hombres, para ocupar los 120 escaños. Sólo 18 de ellas lograron ser diputadas
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En el Senado, los partidos llevaron a 9 mujeres (un 13%) entre 66 postulantes. 2 se transformaron en senadoras


Para cambiar estas cifras, tal vez no baste la publicación de una ley de cuotas, sino que -como lo plantea un estudio realizado por Flacso-Chile - sea necesario modificar el sistema electoral y el funcionamiento de los partidos políticos. Incluso si se materializaran estas transformaciones es probable que no se experimente una mayor participación femenina en cargos de representación pública. Todo parece apuntar a un tema más de fondo: la cultura, particularmente, la definición de roles en el Chile de hoy. Y en este terreno, la generación de incentivos de carácter político, no tiene mucho que decir.

lunes, 2 de noviembre de 2009

América Latina un debate pendiente.


Descarga, del libro, "aportes a la economía y a la política con una visión de género" de de las autoras Cecilia López Montaño, Alma Espino, Rosalba Todaro y Norma Sanchís Año 2006.

http://www.megaupload.com/?d=8Z593818

Observatorio de Género y Equidad


Fue formulado con el respaldo de un gran número de organizaciones y ONGs de mujeres, tanto chilenas como de América Latina, el 9 de marzo de 2006, con motivo de la realización del Conversatorio sobre Democracia, Paridad y Acción Afirmativa convocado por la Unidad Mujer y Desarrollo de la CEPAL y apoyado por Oxfam, UNIFEM, CEM, Corporación Humanas y el Grupo Iniciativa Mujeres.
El Observatorio de Género y Equidad es un espacio y un instrumento de instituciones y organizaciones de mujeres la sociedad civil chilena destinado a la reflexión, monitoreo y evaluación del proceso político iniciado con el Gobierno de Bachelet y su agenda de equidad de género y social.
Tiene como misión dar voz y empoderar a las mujeres y sus organizaciones para ejercer una ciudadanía activa y fiscalizar los compromisos del Gobierno de Michelle Bachelet con la equidad de género y el avance de las mujeres, Asimismo, influir en las políticas destinadas a superar la baja participación de las mujeres y la discriminación de que son objeto.

Aqui esta la página, les dejo el link para que la visiten y la disfruten porque es muy interesante ya que abarca temas muy variados sobre la mujer aquí en Chile

http://www.observatoriogeneroyliderazgo.cl/

Lily Pérez: “No me gusta que una mujer esté en un cargo porque es mujer”


Luego de su derrota en las elecciones parlamentarias, la candidata a la secretaría general de Renovación Nacional hace un balance y explica los desafíos que se ha planteado a futuro. Además, analiza el rol de la mujer en política y las vallas que se deben superar para lograr una carrera exitosa.

Lily Pérez viene llegando de unas espectaculares vacaciones en Las Vegas y Miami. Más que renovada, la ex diputada cuenta que está llena de energía, descansada y muy contenta. “Toda esta energía la voy a volcar en lo que siempre ha sido mi vocación: el servicio público. Descubrí hace muchos años que el Parlamento es un lugar privilegiado, pero no es el único espacio donde se pueden hacer cosas buenas por la gente. Como lo mío siempre ha estado orientado a los temas sociales, tengo varios proyectos en los que estoy trabajando. En algún momento pensé en tomarme un par de años para mí, pero me ha pasado una cosa muy fuerte con la gente, una cosa de reconocimiento y valoración. Me ha sucedido igual con mi partido. Cuando tú tienes liderazgo no es fácil decir: ‘Me voy’. Voy a asumir un rol importante en la próxima directiva”, explica Lily Pérez que hace algunos días se integró a la lista que encabeza Carlos Larraín.

–¿Pensó en presentarse usted como presidenta de Renovación Nacional?
–La verdad es que estoy bien contenta y ha sido muy bonito para mí, porque muchos dirigentes, diputados, senadores y alcaldes pensaron en mí para presidenta del partido, pero la verdad es que me gusta mucho el trabajo en equipo y eso es un sello mío. Creo que los cargos no son lo más relevante cuando uno quiere hacer cosas.

–¿No le tienta la posibilidad?
–Para nada.
–La vocería tiene una alta exposición, ¿no le complica eso?
–Estaba bastante contenta estos meses de no dar entrevistas y estar fuera. También me doy cuenta de que, aunque no estés en nada, sigues siendo la misma persona. Tanto es así, que me siguen llegando cartas a la Cámara de Diputados y al partido. Al final, creo que uno tiene que tener un espacio donde poder canalizar eso. Saqué un cuarto de millón de votos y ésa es una gran votación. Para la gente es como fuerte que yo no responda al liderazgo que tengo. Por eso, desde el partido, quiero ayudar al país, con proyectos, con planes de revitalización, con dar opinión sobre los temas.
–Algunos piensan que las mujeres de los partidos de derecha juegan un rol de meras acompañantes. ¿Faltan liderazgos femeninos?
–No comparto esa postura. Creo que hay liderazgos femeninos. Yo misma, en la encuesta CEP, soy la mejor evaluada de la Alianza después de nuestro candidato presidencial. Aunque tengamos Presidenta mujer, sí creo que en la política, en general, hay machismo todavía. Pero una de las cosas por las que luché desde la Cámara fue contra la discriminación de todo tipo.
–¿Qué opinión tiene frente a la ley de cuotas?
–Soy partidaria de las acciones positivas.
–Como la paridad en los ministerios.
–Sí. Me parece que hay que hacer acciones que favorezcan a la mujer. Por ejemplo, cuando tuvimos la última elección municipal de La Florida, me las jugué porque de los cinco candidatos tres fueran mujeres. Salieron dos. Esa son acciones positivas, pero no una ley que tenga que obligarte, porque corres el riesgo de que no llegue la mejor gente. No me gusta que una mujer esté en un cargo porque es mujer. Eso le da el gusto a los machistas. Es como decir que ella está ahí, no porque se lo ganó, sino porque se lo dieron. Es la antítesis de las que creemos en el real aporte de la mujer en la política.
–¿Ha sufrido algún tipo de discriminación en su carrera política por el hecho de ser mujer?
–Al principio, hace muchos años, porque era mujer y era muy joven. Era sospechosa, en el sentido de mis capacidades, porque sólo tenía 23 años. En todo caso, era algo más implícito que explícito.
–¿Y hoy día?
–No. Hace mucho rato. Al revés, incluso. He estado en la jefatura de mi bancada. Siento un tremendo apoyo de los hombres de mi partido y me siento muy apoyada y querida por ellos.
–¿Qué le parece la posibilidad de que dos partidos como la DC y el PS puedan ser dirigidos por mujeres?
–Eso habla del cambio que ha sucedido en los partidos. Estos, en algún momento, chocaron con la realidad de que el liderazgo de la mujer no es un tema de moda, sino que es una realidad. A mí me parece súper bien. Creo que por primera vez se está tomado conciencia pública del liderazgo femenino.
–¿Qué consejo le daría a quienes se inician en la vida política?
–Les diría que el costo personal es altísimo y que hay que evaluarlo muy bien, porque la familia siempre es lo primordial.
–¿Ha sido difícil para usted?
–Sí, por supuesto. Además, la mujer cuando está expuesta involucra todo, incluso a su familia. En cambio, el hombre es solo. En ese sentido, cuando hay chiquillas jóvenes, llenas de ganas, siempre les muestro el lado B, porque creo que hay que tener una vocación demasiado grande y la política no es ni una forma de vida ni tampoco una manera de ganarse la vida. Si no hay una vocación real, hay mucha frustración.
–Ha dicho que quiere tener otro hijo. ¿Es éste un buen momento?
–Lo que pasa es que es un tema que le dejé a Dios y él ha decidido que no es el minuto. Ya no depende de mi voluntad.
“Pude ser senadora por cualquier lado”
–¿Qué impresión tiene sobre estas primeras semanas de Michelle Bachelet?
–Me tiene confundida, porque como mujer, más allá de que sea oposición, me esperaba que una primera Presidenta le imprimiera un sello diferente. Por ejemplo, que en el tema de las mujeres, en vez de la ley de cuotas, viéramos la jubilación para la dueña de casa, el trabajo para la mujer para después de los 40 años o un no rotundo a la idea de aumentar la edad de jubilación de las mujeres a 65 años. `
“Creo que en Chile hay una deuda muy grande de todos los gobiernos –del militar hacia delante– con las mujeres. ¡¿Cuándo, de una vez por todas, vamos a tomar el toro por las astas en el tema de la pensión de alimentos?!”.
–Se crítica la falta de protagonismo que ha tenido Sebastián Piñera en los temas que se discuten actualmente en el país. ¿Qué opinión tiene de eso?
–Esa apreciación me parece injusta. Sebastián hizo una buena campaña y todos nos sacamos la mugre. El también es libre de enfrentar esta etapa de su vida como quiera.
–Por lo mismo, se habla de un vacío de liderazgo en Renovación Nacional.
–La verdad es que cuando los partidos enfrentan elecciones internas, sucede que muchas veces no se ponen todas las posiciones. Creo que va a haber una nueva inyección de energía y la cosa va a funcionar súper bien. Estoy muy optimista.
–A cuatro meses de las elecciones parlamentarias y su derrota, ¿cuál es su evaluación?
–No lo evalúo como una derrota, sólo como algo que era. Saqué una gran votación, tengo más del 20 por ciento de los votos de Santiago, soy la cuarta mayoría nacional y no estoy en el Parlamento, lo que tiene que ver con el sistema electoral.
“Me siento contenta conmigo misma, porque pude haber sido senadora por cualquier lado. De hecho, me ofrecieron no competir. Estoy satisfecha de no haberme dejado llevar por esa tentación de ser senadora ‘designada’ o a lo fácil. Fui candidata por Santiago Oriente, porque es el lugar donde he hecho todo mi trabajo político y social, y creo que en política hay que ser consecuente”.
–¿Cuáles son sus desafíos a futuro?
–No planifico tanto la vida. Voy a participar en la mesa, voy a entregar lo mejor de mí. Y pretendo, entre otras cosas, que el partido se abra mucho más hacia los ciudadanos.

Entrevista a Lily Pérez, realizada por la revista "Caras"