lunes, 2 de noviembre de 2009

Lily Pérez: “No me gusta que una mujer esté en un cargo porque es mujer”


Luego de su derrota en las elecciones parlamentarias, la candidata a la secretaría general de Renovación Nacional hace un balance y explica los desafíos que se ha planteado a futuro. Además, analiza el rol de la mujer en política y las vallas que se deben superar para lograr una carrera exitosa.

Lily Pérez viene llegando de unas espectaculares vacaciones en Las Vegas y Miami. Más que renovada, la ex diputada cuenta que está llena de energía, descansada y muy contenta. “Toda esta energía la voy a volcar en lo que siempre ha sido mi vocación: el servicio público. Descubrí hace muchos años que el Parlamento es un lugar privilegiado, pero no es el único espacio donde se pueden hacer cosas buenas por la gente. Como lo mío siempre ha estado orientado a los temas sociales, tengo varios proyectos en los que estoy trabajando. En algún momento pensé en tomarme un par de años para mí, pero me ha pasado una cosa muy fuerte con la gente, una cosa de reconocimiento y valoración. Me ha sucedido igual con mi partido. Cuando tú tienes liderazgo no es fácil decir: ‘Me voy’. Voy a asumir un rol importante en la próxima directiva”, explica Lily Pérez que hace algunos días se integró a la lista que encabeza Carlos Larraín.

–¿Pensó en presentarse usted como presidenta de Renovación Nacional?
–La verdad es que estoy bien contenta y ha sido muy bonito para mí, porque muchos dirigentes, diputados, senadores y alcaldes pensaron en mí para presidenta del partido, pero la verdad es que me gusta mucho el trabajo en equipo y eso es un sello mío. Creo que los cargos no son lo más relevante cuando uno quiere hacer cosas.

–¿No le tienta la posibilidad?
–Para nada.
–La vocería tiene una alta exposición, ¿no le complica eso?
–Estaba bastante contenta estos meses de no dar entrevistas y estar fuera. También me doy cuenta de que, aunque no estés en nada, sigues siendo la misma persona. Tanto es así, que me siguen llegando cartas a la Cámara de Diputados y al partido. Al final, creo que uno tiene que tener un espacio donde poder canalizar eso. Saqué un cuarto de millón de votos y ésa es una gran votación. Para la gente es como fuerte que yo no responda al liderazgo que tengo. Por eso, desde el partido, quiero ayudar al país, con proyectos, con planes de revitalización, con dar opinión sobre los temas.
–Algunos piensan que las mujeres de los partidos de derecha juegan un rol de meras acompañantes. ¿Faltan liderazgos femeninos?
–No comparto esa postura. Creo que hay liderazgos femeninos. Yo misma, en la encuesta CEP, soy la mejor evaluada de la Alianza después de nuestro candidato presidencial. Aunque tengamos Presidenta mujer, sí creo que en la política, en general, hay machismo todavía. Pero una de las cosas por las que luché desde la Cámara fue contra la discriminación de todo tipo.
–¿Qué opinión tiene frente a la ley de cuotas?
–Soy partidaria de las acciones positivas.
–Como la paridad en los ministerios.
–Sí. Me parece que hay que hacer acciones que favorezcan a la mujer. Por ejemplo, cuando tuvimos la última elección municipal de La Florida, me las jugué porque de los cinco candidatos tres fueran mujeres. Salieron dos. Esa son acciones positivas, pero no una ley que tenga que obligarte, porque corres el riesgo de que no llegue la mejor gente. No me gusta que una mujer esté en un cargo porque es mujer. Eso le da el gusto a los machistas. Es como decir que ella está ahí, no porque se lo ganó, sino porque se lo dieron. Es la antítesis de las que creemos en el real aporte de la mujer en la política.
–¿Ha sufrido algún tipo de discriminación en su carrera política por el hecho de ser mujer?
–Al principio, hace muchos años, porque era mujer y era muy joven. Era sospechosa, en el sentido de mis capacidades, porque sólo tenía 23 años. En todo caso, era algo más implícito que explícito.
–¿Y hoy día?
–No. Hace mucho rato. Al revés, incluso. He estado en la jefatura de mi bancada. Siento un tremendo apoyo de los hombres de mi partido y me siento muy apoyada y querida por ellos.
–¿Qué le parece la posibilidad de que dos partidos como la DC y el PS puedan ser dirigidos por mujeres?
–Eso habla del cambio que ha sucedido en los partidos. Estos, en algún momento, chocaron con la realidad de que el liderazgo de la mujer no es un tema de moda, sino que es una realidad. A mí me parece súper bien. Creo que por primera vez se está tomado conciencia pública del liderazgo femenino.
–¿Qué consejo le daría a quienes se inician en la vida política?
–Les diría que el costo personal es altísimo y que hay que evaluarlo muy bien, porque la familia siempre es lo primordial.
–¿Ha sido difícil para usted?
–Sí, por supuesto. Además, la mujer cuando está expuesta involucra todo, incluso a su familia. En cambio, el hombre es solo. En ese sentido, cuando hay chiquillas jóvenes, llenas de ganas, siempre les muestro el lado B, porque creo que hay que tener una vocación demasiado grande y la política no es ni una forma de vida ni tampoco una manera de ganarse la vida. Si no hay una vocación real, hay mucha frustración.
–Ha dicho que quiere tener otro hijo. ¿Es éste un buen momento?
–Lo que pasa es que es un tema que le dejé a Dios y él ha decidido que no es el minuto. Ya no depende de mi voluntad.
“Pude ser senadora por cualquier lado”
–¿Qué impresión tiene sobre estas primeras semanas de Michelle Bachelet?
–Me tiene confundida, porque como mujer, más allá de que sea oposición, me esperaba que una primera Presidenta le imprimiera un sello diferente. Por ejemplo, que en el tema de las mujeres, en vez de la ley de cuotas, viéramos la jubilación para la dueña de casa, el trabajo para la mujer para después de los 40 años o un no rotundo a la idea de aumentar la edad de jubilación de las mujeres a 65 años. `
“Creo que en Chile hay una deuda muy grande de todos los gobiernos –del militar hacia delante– con las mujeres. ¡¿Cuándo, de una vez por todas, vamos a tomar el toro por las astas en el tema de la pensión de alimentos?!”.
–Se crítica la falta de protagonismo que ha tenido Sebastián Piñera en los temas que se discuten actualmente en el país. ¿Qué opinión tiene de eso?
–Esa apreciación me parece injusta. Sebastián hizo una buena campaña y todos nos sacamos la mugre. El también es libre de enfrentar esta etapa de su vida como quiera.
–Por lo mismo, se habla de un vacío de liderazgo en Renovación Nacional.
–La verdad es que cuando los partidos enfrentan elecciones internas, sucede que muchas veces no se ponen todas las posiciones. Creo que va a haber una nueva inyección de energía y la cosa va a funcionar súper bien. Estoy muy optimista.
–A cuatro meses de las elecciones parlamentarias y su derrota, ¿cuál es su evaluación?
–No lo evalúo como una derrota, sólo como algo que era. Saqué una gran votación, tengo más del 20 por ciento de los votos de Santiago, soy la cuarta mayoría nacional y no estoy en el Parlamento, lo que tiene que ver con el sistema electoral.
“Me siento contenta conmigo misma, porque pude haber sido senadora por cualquier lado. De hecho, me ofrecieron no competir. Estoy satisfecha de no haberme dejado llevar por esa tentación de ser senadora ‘designada’ o a lo fácil. Fui candidata por Santiago Oriente, porque es el lugar donde he hecho todo mi trabajo político y social, y creo que en política hay que ser consecuente”.
–¿Cuáles son sus desafíos a futuro?
–No planifico tanto la vida. Voy a participar en la mesa, voy a entregar lo mejor de mí. Y pretendo, entre otras cosas, que el partido se abra mucho más hacia los ciudadanos.

Entrevista a Lily Pérez, realizada por la revista "Caras"

No hay comentarios:

Publicar un comentario