miércoles, 4 de noviembre de 2009

Una mujer fuerte ...


Una mujer fuerte es una mujer esforzada.
Una mujer fuerte es una mujer que se sostiene de puntillas
y levanta unas pesas mientras intenta cantar Boris Godunov...
Una mujer fuerte es una mujer “manos a la obra”
limpiando el pozo negro de la historia.

Y mientras saca la porquería con la pala
habla de que no le importa llorar,
porque abre los conductos de los ojos...
Ni vomitar, porque estimula los músculos del estómago...
Y sigue dando paladas, con lágrimas en la nariz.

Una mujer fuerte es una mujer con una voz en la cabeza,
que le repite: “Te lo dije: sos fea, sos mala, sos tonta...
nadie más te va a querer nunca”.
“¿Por qué no eres femenina,
por qué no eres suave y discreta...
por qué no estás muerta...?”.

Una mujer fuerte es una mujer empeñada
en hacer algo que los demás están empeñados en que no se haga.
Está empujando la tapa de plomo de un ataúd desde adentro.
Está intentando levantar con la cabeza la tapa de una alcantarilla.
Está intentando romper una pared de acero a cabezazos...

Le duele la cabeza.
La gente que espera a que haga el agujero,
le dice:“date prisa...¡eres tan fuerte...!”

Una mujer fuerte es una mujer que sangra por dentro.
Una mujer fuerte es una mujer que se hace a sí misma.
Fuerte cada mañana mientras se le sueltan los dientes
y la espalda la destroza.
“Cada niño, un diente...”, solían decir antes.
Y ahora “por cada batalla... una cicatriz”.

Una mujer fuerte es una masa de cicatrices
que duelen cuando llueve.
Y de heridas que sangran cuando se las golpea.
Y de recuerdos que se levantan por la noche
y recorren la casa de un lado a otro, calzando botas...

Una mujer fuerte es una mujer que ansía el amor
como si fuera oxígeno, para no ahogarse...
Una mujer fuerte es una mujer que ama con fuerza
y llora con fuerza...
Y se aterra con fuerza y tiene necesidades fuertes...

Una mujer fuerte es fuerte en palabras, en actos,
en conexión, en sentimientos...
No es fuerte como la piedra
sino como la loba amamantando a sus cachorros.
La fuerza no está en ella,
pero la representa como el viento llena una vela.

Lo que la conforta es que los demás la amen,
tanto por su fuerza como por la debilidad de la que ésta emana,
como el relámpago de la nube.
El relámpago deslumbra, llueve, las nubes se dispersan
Sólo permanece el agua de la conexión, fluyendo con nosotras.
Fuerte es lo que nos hacemos unas a otras.

Hasta que no seamos fuertes juntas
una mujer fuerte es una mujer fuertemente asustada...

Marge Piercy

La mujer en el mundo jurídico y en la política


Hacer política a la manera de las mujeres puede significar promover la paz y resolver los conflictos de modo diverso que un hombre, escogiendo cualquier medio menos la guerra, promoviendo así valores a favor de la vida .

Hoy sólo el 13% de los políticos son mujeres. Todos somos conscientes del decaimiento ético que están siguiendo las políticas y las leyes en los países más desarrollados. Sobre todo en lo que ve a la falta de defensa y protección de la vida humana. En principio, la mujer tiene los mismos derechos a «gobernar» que el varón. Muchas pueden decir ¿por qué los que «mandan» tienen que ser siempre varones? Sin embargo, no es este el hecho que justificaría una mayor presencia femenina en la política.

La mujer percibe con gran sensibilidad esta disociación entre poder y la justicia y ética que está llevando a muchos políticos a sacrificar los valores humanos por afirmar sus posiciones de poder. Las mujeres desean y pueden cambiar algunas decisiones políticas. Tienen un programa y una serie de valores precisos, no sólo sed de poder. Es este el motivo por el que la mujer tiene algo muy específico que ofrecer a la vida política: la promoción de los valores humanos. Citamos a Janne Haaland Matláry:

“Hacer política a la manera de las mujeres puede significar promover la paz y resolver los conflictos de modo diverso que un hombre, escogiendo cualquier medio menos la guerra, promoviendo así valores a favor de la vida en su significado profundo. Porque transmitimos la vida y estamos acostumbradas a que los hijos nos recuerden que no somos «tan importantes», podemos introducir un cierto realismo, un poco de humildad en el sector público con el fin de poder establecer mejores condiciones de trabajo” (Tiempo de Florecer).

La aportación específica de la mujer a la política

Observando las acciones y comportamientos de las mujeres políticas de hoy, alguno podrá decir: “nada prueba que las mujeres serán diversas de los hombres en la política y ¿qué van a añadir? De hecho, las pocas mujeres que hay actualmente en política se comportan como los hombres”. Quizás han tenido muchas dificultades para llegar donde se encuentran, y esto les ha supuesto renunciar, en parte, a lo que son ellas mismas. Esto es una consecuencia natural de la falta de presencia femenina en un mundo dominado por los varones.

Pero las mujeres tienen un campo abierto en política. La sensibilidad femenina permite que la mujer descubra al hombre concreto, singular, al pobre, al necesitado, en medio de las grandes políticas de los estados que se aplican a la masa en forma estadística. Además, la mujer tiene mucha más capacidad de negociar que el varón en el sentido de que logra llegar a conclusiones evitando rupturas y traumas en las relaciones.

Mujeres que representen a la mayoría

Por otro lado, es conveniente la presencia en política de mujeres que representen a la mayoría: mujeres madres de familia, esposas, aquellas que tienen que enfrentar la problemática de nuestro mundo, trabajar y sacar adelante la familia. Mujeres a quienes forja la lucha diaria y eso les hace abiertas y cercanas a las demás personas. Es este un gran reto ya que es necesaria la presencia de mujeres en política, y también varones, que experimenten en su propia vida la riqueza de los valores éticos y humanos de la familia. Sin embargo es evidente, al menos dada la situación actual, la dificultad de compaginar una carrera política con una rica e intensa vida de familia. La mayoría de las personas hoy en día inmersas en política, no suelen prestar demasiada atención a los asuntos de la familia, en gran parte porque ellos mismos carecen de una vida familiar intensa. A pesar del dilema, se impone encontrar vías adecuadas para lograr compaginar ambas cosas.

Lo que buscamos evitar es que las mujeres en política sigan sólo el modelo de la mujer que ha renunciado a lo más propio suyo, rechaza el matrimonio y la maternidad, y busca el poder para «lograr derribar al patriarcado de su atalaya». Es dudoso que alguien así garantice mejoras en las condiciones de la mayoría de las mujeres.

No es posible representar de forma real a la mayoría si se permanece distante de los problemas reales de las mujeres de hoy. Una mujer política deberá ser una mujer «para los demás» que, desde el esfuerzo y la entrega a sus deberes cotidianos, muchas veces escondidos, sepa comprender las necesidades e inquietudes reales de las otras personas como ella. Dice de nuevo J.H. Matláry:

“La mejor curación de la presunción consiste en llegar a casa a lavar el suelo de la cocina con los niños por en medio que gritan porque quieren comida, atención y juegos. Las tareas cotidianas de la maternidad y de la paternidad nos hacen humildes y nos recuerdan que somos insignificantes. También por este motivo, muy banal, sostengo que las mujeres pueden ser, en ocasiones, mejores políticas que los hombres: estamos acostumbradas a poner paz y resolver los conflictos de nuestra experiencia cotidiana con los hijos (para no hablar de los maridos) y no podemos concentrar la atención sobre nosotras mismas mucho tiempo” (O.cit.) .

El campo jurídico y legislativo

Por las mismas razones, la mujer puede proyectarse en el campo jurídico ofreciendo un gran bien para la humanidad. Su sentido de la «persona» y la capacidad de valorarla en su individualidad pueden ayudar a juzgar con equilibrio y prudencia las situaciones y los comportamientos humanos.

Campaña en Colombia

"Las luchas por la plena ciudadanía de las mujeres en Colombia: Contrastes y aprendizajes de tres oleadas feministas en el siglo XX"

"Campaña Nacional para promover la participación política de las mujeres en Colombia"

http://rapidshare.com/files/302523675/MU-luchasmujeres.pdf.html

Video de la Campaña.

La idea de una ley de cuotas


La necesidad de determinar una fórmula a través de la cual se asegure la participación de las mujeres en la política, y particularmente, en los cargos de representación política, ha sido una de las demandas que se han hecho presentes en los gobiernos de la Concertación.

El tema había sido abordado entre el 2002 y el 2004, por mociones que fueron archivadas. Luego las materias asociadas al género fueron recogidas por la Comisión Boenninger que tenía como objetivo analizar la reforma electoral y la eliminación del sistema binominal.

Cuando Bachelet ingresó en la arena política como candidata a La Moneda, las materias relacionadas con el género y la paridad resurgieron en el debate, de allí que su programa de gobierno tuviera como uno de sus pilares fundamentales la incorporación de la mujer en distintas esferas de acción política.

El año pasado, la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) elaboró un anteproyecto de la Ley de Cuotas, pero no se envió al Congreso. Ahora, a principios del mes de agosto, la presidenta oficializó la elaboración de un proyecto de ley al respecto, e informó que éste estaría siendo despachado en septiembre para su discusión parlamentaria.

El proyecto

En lo esencial, el proyecto tendría como objetivos:

*
Fijar un piso mínimo de mujeres candidatas que cada conglomerado político deberá presentar en las elecciones parlamentarias y municipales. En principio, se habló de un 40% tanto para la Cámara como para el Senado. Hoy se reconoce que la fórmula podía partir con un 20 o un 30% de mujeres por instancia, lo que se vería incrementado a través del tiempo
*
Entregar un mayor aporte financiero a los partidos que presenten más cantidad de mujeres como candidatas
*
Incentivar, tanto en la democracia interna de los partidos como en la renovación de sus autoridades, la igualdad de oportunidades de sus militantes y la participación equilibrada de éstos en el ejercicio de los cargos y responsabilidades públicas


Esto implicaría:

*
Modificar la Ley de Votaciones Populares y Escritunios, y la Ley de Partidos Políticos


Hasta ahora, se plantea un proyecto único que podría estar asociado a un paquete de iniciativas que también se darían a conocer a la brevedad, muchas de ellas relacionadas con la protección de la vida de mujeres que sufren agresión.

La Ministra del Servicio Nacional de la Mujer, Sernam, Laura Albornoz informó que durante agosto y septiembre los contenidos de la propuesta serán socializados con los partidos de la Concertación y la Oposición, los que -idealmente- deberían ser aprobados antes de las elecciones municipales. Además, reconoció que la iniciativa despierta un concenso general entre los distintos partidos, e incluso, la idea de vincular el incentivo financiero a la incoporación de la mujer ya había surgido en Renovación Nacional (RN) .

Contexto del anuncio

La primera mandataria realizó el anuncio tendiente a reactivar la Ley de Cuotas en la X Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe que se efectuó a principios de mes en Quito, Ecuador. En la instancia su iniciativa fue aplaudida, considerando que en Latinoamérica once naciones ya cuentan con el mencionado sistema, y cincuenta en el mundo .

Esta fue la oportunidad de Bachelet para posicionarse en la región como una líder en materia de género. Reforzó así una de las idea-fuerza de su programa: el énfasis en los temas de género y paridad, temática que le permite diferenciarse de las administraciones anteriores de la Concertación.

Este relanzamiento coincide con la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se realizará en noviembre en nuestro país, en la que se promoverá el debate de la equidad de género.

Agenda Legislativa

A priori, la titular del Sernam ha sido designada por la presidenta para negociar con los partidos la pronta aprobación de la propuesta, cuya tramitación debería comenzar el próximo mes. En este escenario, el PPD manifestó su apoyo al proyecto, la DC se mostró dividida y el PRSD anunció su rechazo.

Es probable que la discusión se centre en la efectividad que tendría fijar una cuota de candidatas para distintos tipos de elecciones en la participación política, y destinar recursos extras para generar un incentivo.

Datos a tener en cuenta:

En la última elección parlamentaria

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En la Cámara de Diputados, 62 mujeres (un 16%) postularon contra 322 hombres, para ocupar los 120 escaños. Sólo 18 de ellas lograron ser diputadas
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En el Senado, los partidos llevaron a 9 mujeres (un 13%) entre 66 postulantes. 2 se transformaron en senadoras


Para cambiar estas cifras, tal vez no baste la publicación de una ley de cuotas, sino que -como lo plantea un estudio realizado por Flacso-Chile - sea necesario modificar el sistema electoral y el funcionamiento de los partidos políticos. Incluso si se materializaran estas transformaciones es probable que no se experimente una mayor participación femenina en cargos de representación pública. Todo parece apuntar a un tema más de fondo: la cultura, particularmente, la definición de roles en el Chile de hoy. Y en este terreno, la generación de incentivos de carácter político, no tiene mucho que decir.

lunes, 2 de noviembre de 2009

América Latina un debate pendiente.


Descarga, del libro, "aportes a la economía y a la política con una visión de género" de de las autoras Cecilia López Montaño, Alma Espino, Rosalba Todaro y Norma Sanchís Año 2006.

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Observatorio de Género y Equidad


Fue formulado con el respaldo de un gran número de organizaciones y ONGs de mujeres, tanto chilenas como de América Latina, el 9 de marzo de 2006, con motivo de la realización del Conversatorio sobre Democracia, Paridad y Acción Afirmativa convocado por la Unidad Mujer y Desarrollo de la CEPAL y apoyado por Oxfam, UNIFEM, CEM, Corporación Humanas y el Grupo Iniciativa Mujeres.
El Observatorio de Género y Equidad es un espacio y un instrumento de instituciones y organizaciones de mujeres la sociedad civil chilena destinado a la reflexión, monitoreo y evaluación del proceso político iniciado con el Gobierno de Bachelet y su agenda de equidad de género y social.
Tiene como misión dar voz y empoderar a las mujeres y sus organizaciones para ejercer una ciudadanía activa y fiscalizar los compromisos del Gobierno de Michelle Bachelet con la equidad de género y el avance de las mujeres, Asimismo, influir en las políticas destinadas a superar la baja participación de las mujeres y la discriminación de que son objeto.

Aqui esta la página, les dejo el link para que la visiten y la disfruten porque es muy interesante ya que abarca temas muy variados sobre la mujer aquí en Chile

http://www.observatoriogeneroyliderazgo.cl/

Lily Pérez: “No me gusta que una mujer esté en un cargo porque es mujer”


Luego de su derrota en las elecciones parlamentarias, la candidata a la secretaría general de Renovación Nacional hace un balance y explica los desafíos que se ha planteado a futuro. Además, analiza el rol de la mujer en política y las vallas que se deben superar para lograr una carrera exitosa.

Lily Pérez viene llegando de unas espectaculares vacaciones en Las Vegas y Miami. Más que renovada, la ex diputada cuenta que está llena de energía, descansada y muy contenta. “Toda esta energía la voy a volcar en lo que siempre ha sido mi vocación: el servicio público. Descubrí hace muchos años que el Parlamento es un lugar privilegiado, pero no es el único espacio donde se pueden hacer cosas buenas por la gente. Como lo mío siempre ha estado orientado a los temas sociales, tengo varios proyectos en los que estoy trabajando. En algún momento pensé en tomarme un par de años para mí, pero me ha pasado una cosa muy fuerte con la gente, una cosa de reconocimiento y valoración. Me ha sucedido igual con mi partido. Cuando tú tienes liderazgo no es fácil decir: ‘Me voy’. Voy a asumir un rol importante en la próxima directiva”, explica Lily Pérez que hace algunos días se integró a la lista que encabeza Carlos Larraín.

–¿Pensó en presentarse usted como presidenta de Renovación Nacional?
–La verdad es que estoy bien contenta y ha sido muy bonito para mí, porque muchos dirigentes, diputados, senadores y alcaldes pensaron en mí para presidenta del partido, pero la verdad es que me gusta mucho el trabajo en equipo y eso es un sello mío. Creo que los cargos no son lo más relevante cuando uno quiere hacer cosas.

–¿No le tienta la posibilidad?
–Para nada.
–La vocería tiene una alta exposición, ¿no le complica eso?
–Estaba bastante contenta estos meses de no dar entrevistas y estar fuera. También me doy cuenta de que, aunque no estés en nada, sigues siendo la misma persona. Tanto es así, que me siguen llegando cartas a la Cámara de Diputados y al partido. Al final, creo que uno tiene que tener un espacio donde poder canalizar eso. Saqué un cuarto de millón de votos y ésa es una gran votación. Para la gente es como fuerte que yo no responda al liderazgo que tengo. Por eso, desde el partido, quiero ayudar al país, con proyectos, con planes de revitalización, con dar opinión sobre los temas.
–Algunos piensan que las mujeres de los partidos de derecha juegan un rol de meras acompañantes. ¿Faltan liderazgos femeninos?
–No comparto esa postura. Creo que hay liderazgos femeninos. Yo misma, en la encuesta CEP, soy la mejor evaluada de la Alianza después de nuestro candidato presidencial. Aunque tengamos Presidenta mujer, sí creo que en la política, en general, hay machismo todavía. Pero una de las cosas por las que luché desde la Cámara fue contra la discriminación de todo tipo.
–¿Qué opinión tiene frente a la ley de cuotas?
–Soy partidaria de las acciones positivas.
–Como la paridad en los ministerios.
–Sí. Me parece que hay que hacer acciones que favorezcan a la mujer. Por ejemplo, cuando tuvimos la última elección municipal de La Florida, me las jugué porque de los cinco candidatos tres fueran mujeres. Salieron dos. Esa son acciones positivas, pero no una ley que tenga que obligarte, porque corres el riesgo de que no llegue la mejor gente. No me gusta que una mujer esté en un cargo porque es mujer. Eso le da el gusto a los machistas. Es como decir que ella está ahí, no porque se lo ganó, sino porque se lo dieron. Es la antítesis de las que creemos en el real aporte de la mujer en la política.
–¿Ha sufrido algún tipo de discriminación en su carrera política por el hecho de ser mujer?
–Al principio, hace muchos años, porque era mujer y era muy joven. Era sospechosa, en el sentido de mis capacidades, porque sólo tenía 23 años. En todo caso, era algo más implícito que explícito.
–¿Y hoy día?
–No. Hace mucho rato. Al revés, incluso. He estado en la jefatura de mi bancada. Siento un tremendo apoyo de los hombres de mi partido y me siento muy apoyada y querida por ellos.
–¿Qué le parece la posibilidad de que dos partidos como la DC y el PS puedan ser dirigidos por mujeres?
–Eso habla del cambio que ha sucedido en los partidos. Estos, en algún momento, chocaron con la realidad de que el liderazgo de la mujer no es un tema de moda, sino que es una realidad. A mí me parece súper bien. Creo que por primera vez se está tomado conciencia pública del liderazgo femenino.
–¿Qué consejo le daría a quienes se inician en la vida política?
–Les diría que el costo personal es altísimo y que hay que evaluarlo muy bien, porque la familia siempre es lo primordial.
–¿Ha sido difícil para usted?
–Sí, por supuesto. Además, la mujer cuando está expuesta involucra todo, incluso a su familia. En cambio, el hombre es solo. En ese sentido, cuando hay chiquillas jóvenes, llenas de ganas, siempre les muestro el lado B, porque creo que hay que tener una vocación demasiado grande y la política no es ni una forma de vida ni tampoco una manera de ganarse la vida. Si no hay una vocación real, hay mucha frustración.
–Ha dicho que quiere tener otro hijo. ¿Es éste un buen momento?
–Lo que pasa es que es un tema que le dejé a Dios y él ha decidido que no es el minuto. Ya no depende de mi voluntad.
“Pude ser senadora por cualquier lado”
–¿Qué impresión tiene sobre estas primeras semanas de Michelle Bachelet?
–Me tiene confundida, porque como mujer, más allá de que sea oposición, me esperaba que una primera Presidenta le imprimiera un sello diferente. Por ejemplo, que en el tema de las mujeres, en vez de la ley de cuotas, viéramos la jubilación para la dueña de casa, el trabajo para la mujer para después de los 40 años o un no rotundo a la idea de aumentar la edad de jubilación de las mujeres a 65 años. `
“Creo que en Chile hay una deuda muy grande de todos los gobiernos –del militar hacia delante– con las mujeres. ¡¿Cuándo, de una vez por todas, vamos a tomar el toro por las astas en el tema de la pensión de alimentos?!”.
–Se crítica la falta de protagonismo que ha tenido Sebastián Piñera en los temas que se discuten actualmente en el país. ¿Qué opinión tiene de eso?
–Esa apreciación me parece injusta. Sebastián hizo una buena campaña y todos nos sacamos la mugre. El también es libre de enfrentar esta etapa de su vida como quiera.
–Por lo mismo, se habla de un vacío de liderazgo en Renovación Nacional.
–La verdad es que cuando los partidos enfrentan elecciones internas, sucede que muchas veces no se ponen todas las posiciones. Creo que va a haber una nueva inyección de energía y la cosa va a funcionar súper bien. Estoy muy optimista.
–A cuatro meses de las elecciones parlamentarias y su derrota, ¿cuál es su evaluación?
–No lo evalúo como una derrota, sólo como algo que era. Saqué una gran votación, tengo más del 20 por ciento de los votos de Santiago, soy la cuarta mayoría nacional y no estoy en el Parlamento, lo que tiene que ver con el sistema electoral.
“Me siento contenta conmigo misma, porque pude haber sido senadora por cualquier lado. De hecho, me ofrecieron no competir. Estoy satisfecha de no haberme dejado llevar por esa tentación de ser senadora ‘designada’ o a lo fácil. Fui candidata por Santiago Oriente, porque es el lugar donde he hecho todo mi trabajo político y social, y creo que en política hay que ser consecuente”.
–¿Cuáles son sus desafíos a futuro?
–No planifico tanto la vida. Voy a participar en la mesa, voy a entregar lo mejor de mí. Y pretendo, entre otras cosas, que el partido se abra mucho más hacia los ciudadanos.

Entrevista a Lily Pérez, realizada por la revista "Caras"

Presidenta, Michelle Bachelet


En Chile el mayor ejemplo de superación de la mujer en la política es nuestra actual Presidenta Michelle Bachelet, nada mejor que conocerla, para entender un poco la vida detras de la cara visible de Chile.

Aqui se presenta brevemente su biografía...

http://www.gobiernodechile.cl/viewPresidenta.aspx?idArticulo=22478

Ensayo de Alejandra Castillo

Descarga del ensayo de Alejandra Castillo, llamado "La aporía republicana: mujer y política"

Disfrutenlo...

http://www.megaupload.com/?d=936BHFN0

Ex-Ministra Cecilia Pérez, cuenta su experiencia...


Se ve que Cecilia Pérez se siente a gusto en el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), después de su paso por el Ministerio de Planificación (Mideplan) y de años de trabajo en la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza. Por esto último, dice que de una ONG pasó a ser ministra y que “sus temas” siempre han sido los problemas sociales, la pobreza, las políticas públicas y los cambios culturales, como los que se requieren para avanzar hacia una igualdad de género y al pleno respeto de los derechos de las mujeres.

Considera un privilegio participar en procesos de reforma legal como los involucrados en los proyectos de ley sobre matrimonio civil -que contempla el divorcio vincular-, creación de tribunales de familia, modificación a la Ley de Violencia Intrafamiliar, cambios a la Ley de Filiación y otros.

Estos procesos la llevaron a entregar en la Cámara de Diputados una sistematización de los estudios realizados por el Sernam sobre discriminación de las mujeres. Algunos datos: según el censo de 2002, la participación femenina en el mercado laboral es de 35,57%, menor que el promedio latinoamericano (45%), y ellas reciben una remuneración que representa el 68,9% de la que obtienen los hombres en igual trabajo. Además, en las isapres las mujeres en edad fértil siguen pagando hasta tres veces más que los hombres por el mismo plan de salud. El 72% de las atenciones relacionados con el parto y ginecología se imparten en Fonasa, donde sólo en el 30% de los alumbramientos se emplea algún tipo de analgesia. En política, hay más votantes mujeres que hombres, pero ocupan sólo el 15% de los cargos de gobierno y el mismo 15% en las directivas sindicales. Y así...

Ministra, ¿se ha sentido discriminada por ser mujer en el ejercicio de sus actividades dentro del gobierno?
(Lo piensa un poco)
“...No particularmente ahora... Creo que todas las mujeres, alguna vez, hemos sido discriminadas, hayamos sido conscientes o no de eso. Cuando una habla con otras mujeres sobre este tema, nunca falta la que dice ‘yo jamás he sido discriminada en mi vida’. La verdad es que la diversidad de ámbitos en los cuales las desigualdades son más o menos evidentes hace prácticamente imposible que las mujeres no hayamos sido discriminadas en algún momento de nuestras vidas. Y al decir discriminadas, digo subvaloradas, desplazadas, no consideradas o excluidas por el solo hecho de ser mujer”.
Al respecto, dentro de los estudios que ustedes han sistematizado se plantea ese problema. Pero al mismo tiempo se demuestra que el trabajo femenino es más barato. Si es así, ¿con qué argumentos justifica un empresario pagarle menos a una mujer que a un hombre por el mismo trabajo?
“Los estudios sobre este tema dan cuenta que la brecha salarial es real y que, en promedio, hay un tercio de diferencia entre las remuneraciones de hombres y mujeres. Pero incluso puede haber una diferencia mayor. Hasta ahora, la explicación que dan los empleadores es meramente cultural. Nadie que haya hecho estudios como los efectuados en nuestro país ha podido explicar con cifras que la mujer reciba una remuneración menor que la del hombre por un mismo trabajo. En promedio, contratar a una mujer no implica más que el 2% del conjunto de remuneraciones que se pagan en una empresa, porque los costos asociados a la maternidad son absorbidos por la seguridad social (Estado), o en forma conjunta por el Estado y la propia trabajadora. De modo que concluimos que es un hecho cultural, que responde a una visión de la mujer como sujeto alejado de los ámbitos económico, político y público. La fijación de remuneraciones no es un campo regulado legalmente, pero sí podemos enviar señales culturales. O sea, demostrar que esa brecha se tiene que cerrar, señalando por qué es importante que la mujer se incorpore al mundo del trabajo remunerado. Esto ya no es un asunto de mujeres, ni de género, ni una reivindicación feminista. Hay datos objetivos para afirmar que tanto la incorporación de la mujer al mundo del trabajo remunerado como la equidad salarial son asuntos públicos, de país y competitividad. En la más reciente evaluación mundial de competitividad Chile ocupó el lugar 16 (el año pasado estuvimos en el 15). Pero más importante que el número que ocupamos es analizar cómo nos evaluaron. Una de las razones por las cuales Chile todavía está en la medianía de ese ranking es que, junto con evaluar factores como infraestructura educacional, tecnología e investigación, se toman en cuenta las desigualdades de género en el trabajo. Específicamente, hay dos factores en los que resultamos mal evaluados: participación femenina en el mercado laboral y brecha salarial. Entonces, ¡hace mucho tiempo que esto dejó de ser un asunto corporativo de mujeres!”

LAS INSUFICIENCIAS

Las mujeres de los sectores sociales más pobres son las que menos participación tienen en el mundo del trabajo remunerado. Uno de los factores es la falta de sala cunas y jardines infantiles accesibles, donde puedan dejar a sus hijos. Se sabe que los empresarios hacen trampas y contratan hasta un tope de 19 mujeres, porque con 20 están obligados a tener una sala cuna. ¿Qué puede hacer el Estado al respecto?
“El Estado ha hecho varias cosas. Se modificó una parte del Código del Trabajo, donde dice que las empresas con veinte trabajadoras tendrán una sala cuna. Es cierto que en las empresas chicas y medianas se cuidan de contratar mujeres, pero esa modificación impidió que las empresas medianas y grandes aplicaran ese criterio en sus unidades productivas. Ahora, para estos efectos, deben juntar todas las unidades productivas de la empresa. Eso resolvió un problema muy importante, pero todavía nos queda avanzar en las empresas más chicas, como también fomentar un concepto de cuidado infantil más amplio. Estamos trabajando en el diseño de una propuesta de política pública que apunte en ese sentido, para permitir que una mayor cantidad de mujeres tenga más y nuevas oportunidades de cuidado infantil. Como gobierno, hemos ampliado los cupos de educación preescolar y en los jardines infantiles se crearán 120 mil nuevos cupos -es compromiso del presidente de la República al 2006-. Pero no basta, sobre todo para algunos trabajos donde las mujeres cumplen jornadas para las cuales las sala cunas que existen no sirven. Hay que ir ampliando la respuesta del Estado a requerimientos que hoy son más diversos, porque el mercado laboral está cambiando”.
El Sernam ha planteado que la reforma de la salud termina con muchas discriminaciones hacia la mujer. Sin embargo, la reforma tiene insuficiencias. Por ejemplo, no incluyó en el Plan Auge la atención a las víctimas de la violencia sexual y doméstica, un grave problema que en la Región Metropolitana afecta a dos de cada cuatro mujeres. ¿Es éste un problema de salud, o no? ¿Debería tener prioridad?
“Creo que la violencia intrafamiliar es un asunto de política pública y, por lo tanto, involucra no sólo a salud. Pero en este aspecto, lo que está incorporado en el Auge y que estamos evaluando es el programa de depresión. Además, en el norte del país se está realizando un programa piloto entre el Ministerio de Salud, Sernam y el Ministerio Público para la atención de víctimas de violencia. En todo caso, el Auge da atención prioritaria a la depresión. Y está comprobado que el 70% de los usuarios de ese programa son mujeres”.

“LA VICTORIA” DA LA PAUTA

¿Qué opinión tiene de las “funas” que se han hecho en algunas poblaciones contra violadores u hombres que maltratan a sus parejas?
“Estuvimos con las muralistas de la población La Victoria -queremos apoyar su trabajo-, donde hay un testimonio de lo que quisiéramos ver expandido en la sociedad. Como suele ocurrir, estos temas que afectan tan directamente la dignidad de las mujeres se expresan en forma más abierta en los espacios populares, que es donde más se vive la escasez de recursos y la exclusión social. En la experiencia de La Victoria hay, en primer lugar, conciencia. En segundo lugar, una capacidad de movilización que, por cuestiones históricas, está muy presente en el mundo de las mujeres pobladoras y en organizaciones sociales de base. Un tercer factor es la existencia de una increíble capacidad para vincular una causa social y política como la violencia -porque quien golpea está ejerciendo poder- con una expresión cultural. Las mujeres de La Victoria empezaron rayando murallas. Las mismas murallas que escondían la realidad de la violencia fueron las que rompieron el silencio para darle a los vecinos el mensaje: ‘Aquí -o cerca de aquí, porque ellas han sido bien estratégicas en sus mensajes- vive alguien que le pega a su mujer’ (o ‘a sus hijos’). Lo que yo vi cuando se celebró el Día por la No Violencia y el Desarme (24 de mayo) fue la experiencia de los ‘cuerpos pintados’. Ellas pintaron sus propios cuerpos para mostrar en ellos su rechazo a la violencia.
¿Cuál es el tema de fondo? Yo soy ministra del Sernam, o sea, me cabe la responsabilidad política y pública de tomar medidas para erradicar el problema de la violencia. Y lo estamos haciendo. Pero en los espacios en que se desenvuelve cada uno de nosotros, hombres y mujeres, tenemos un rol y responsabilidad. Por eso, no me queda más que apoyar y destacar este tipo de iniciativas. Es lo que hay que hacer. Y me encantaría que lo que se ve en La Victoria también se vea en Vitacura o Las Condes, porque la violencia intrafamiliar atraviesa cualquier segmento social y económico”

PATRICIA BRAVO
Los derechos sexuales

Entre las leyes, ¿se está considerando el proyecto de Ley Marco de Derechos Sexuales y Reproductivos, que se basa en el derecho a decidir y a vivir con libertad y responsabilidad la sexualidad? Esta iniciativa está hace más de dos años en la Cámara de Diputados.
“El proyecto está en la Comisión de Salud y entiendo que no se ha puesto en tabla. Pero creo que esa ley se tendría que estar discutiendo en los próximos tres años, o al menos avanzar en eso. Como es una ley marco, tiene el sentido de entregar una cierta orientación, aun cuando en materias específicas se han venido tomando medidas y se han modificado cuestiones que están en el ámbito administrativo, para lo cual no se necesita ley”.
¿Podría dar un ejemplo?
“Por ejemplo, la normativa sobre esterilización. Eso no es materia de ley. El año 2000 fue modificada. Eso significa que si una mujer que está siendo tratada o atendida durante un embarazo desea la esterilización, y lo solicita al servicio de salud donde se está atendiendo, eso basta para que se haga efectiva. Ya no es necesario preguntarle al cónyuge ni a los familiares, ni tener cierta edad o haber tenido determinado número de hijos, como sucedía antes, para que una mujer sea esterilizada. Eso se cambió a través de una normativa que, debo decir, todavía es insuficientemente aplicada, porque -de nuevo- hay un problema cultural. Eso incluye a los funcionarios públicos, a los médicos y a quienes intervienen en estos asuntos. Por lo tanto, hay que seguir trabajando sobre creencias y prejuicios”.
¿Piensa que debería ser repuesto el aborto terapéutico?
“El gobierno no tiene iniciativa legal sobre esto, pero estamos evaluando las iniciativas presentadas por los parlamentarios. Hay tres o cuatro. Como Sernam, nos hemos pronunciado en desacuerdo frente a algunas, como aquellas que aumentan la penalidad para las mujeres y para quienes estén involucrados en abortos. Estamos evaluando una moción de parlamentarios de casi todos los partidos para reponer una disposición del Código Sanitario que existía hasta 1989. Contemplaba la figura ‘aborto terapéutico por razones de salud’. Es un debate que hay que rescatar, porque tanto en las políticas públicas como en la legislación, si bien es cierto los objetivos que una se propone son por el bien común, también tiene que existir capacidad para ponerse en casos específicos”.
¿Usted es militante de algún partido?
“No. Y tampoco soy independiente, creo que nadie lo es en términos políticos. Me siento muy convocada -lo he sentido desde 1988, cuando participaba activamente en la universidad- por este concepto abierto de la Concertación. Pero mi participación en el actual gobierno es más bien por compromiso y lealtad con el presidente de la República. La invitación que me hizo es política, desde luego, pero la formuló sabiendo lo que yo estaba haciendo y de dónde venía. O sea, de una institución como la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza, que no sólo se ha dedicado a estudiar sino también a trabajar en los temas de pobreza y a proponer cambios en la política pública. Me considero parte de la generación de mujeres jóvenes profesionales, comprometida con la democracia y con la posibilidad de construir, desde el Estado, políticas públicas en un sentido plural, humanista y progresista. Por eso me parece tan apropiado este espacio del Sernam. Lo que se hace aquí es trabajar por políticas con la perspectiva de los derechos humanos de las mujeres”


CECILIA Pérez, ministra del Servicio Nacional de la Mujeres, conversa con Patricia Bravo, redactora de PF.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Instituto de la Mujer


Aqui se encuentra la página oficial del instituto de la mujer, para que la vean y se informen con respecto a los temas muy variados que se presentan sobre la mujer, disfruten el sitio.

http://www.inmujer.migualdad.es/MUJER/

Chile: mujeres y política

Intervención realizada por Bernardita Cancino en el Seminario sobre Medios de Comunicación y perspectiva de género organizado por el Instituto de la Mujer (MTAS).

Es un análisis de la presencia de las mujeres en el espacio político de Chile. La llegada a la Presidencia de Michelle Bachelet.

Aqui esta en descarga directa su presentación.

http://www.mediafire.com/download.php?f2iemnmygky

viernes, 30 de octubre de 2009

Chile es uno de los países que más discrimina a la mujer


Chile ocupa el lugar número 48 de una evaluación de 58 países respecto a la brecha de oportunidades entre hombres y mujeres en los ámbitos de la educación, participación política y económica, oportunidades laborales, salud y bienestar, según un informe del Foro Económico Mundial en Londres.

De los 58 países estudiados en este informe pionero, nueve son latinoamericanos: Costa Rica, que ocupa el lugar 18, Colombia (30), Uruguay (32), Argentina (35), Perú (47), Chile (48), Venezuela (49), Brasil (51) y México (52).

El autor del estudio, Augusto López-Claros, economista jefe del Foro, afirmó que existen áreas comunes en América Latina como la desigualdad de oportunidades laborales, que hace que "a igualdad de educación y de talento, las mujeres reciban sueldos muy inferiores" a los varones.

El continente posee además "niveles muy bajos de participación parlamentaria", dijo López Claros, para quien una de las tareas urgentes es dar "nuevas prioridades" al gasto público.

"Buena parte del presupuesto se va además a pagar el servicio de la deuda del ejercicio anterior, con lo que los gobiernos no pueden invertir en salud pública y educación lo que sería necesario", agregó.

Chile ocupa un lugar muy bajo, con el número 48 en la clasificación general, y según Zahidi, se debe sobre todo a que nuestro país está muy rezagado en cuanto a participación económica y política de la mujer (puestos 52 y 44 respectivamente), mientras que en educación ocupa el puesto 40 y en salud el 45.

López-Claros, destacó que haya por primera vez dos mujeres candidatas a la Presidencia de Chile, del mismo modo que refiriéndose a España, elogió que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hubiera nombrado ministros a igual número de mujeres que de hombres.

"Las mujeres tienen distintas prioridades que los hombres a la hora de adjudicar los recursos de un país", explicó el economista del Foro Económico Mundial.

Según López-Claros no puede echarse la culpa siempre a los organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional o al Banco Mundial del empleo del dinero de un gobierno, porque muchas veces lo deciden los propios ejecutivos integrados sólo por varones.

Colombia, Uruguay y Argentina ocupan posiciones intermedias en la clasificación. Colombia (30 en la general) puntúa bien en educación -hace el número 13 de la lista- y participación política (15), pero mal en participación y oportunidades económicas (41 y 38, respectivamente) y aún peor en salud (52).

Uruguay (32) figura incluso segundo, después de Suecia, en educación, pero ocupa el lugar antepenúltimo (56) en salud, el 36 tanto en participación política como económicas, y el 26 en oportunidades económicas.

Algo similar ocurre con Argentina (35), que es el número tres en educación, por delante incluso de los otros escandinavos, pero está en el 54 en salud, en el 55 en participación económica, en el 29 en oportunidades económicas y en el 26 en participación política.

Perú (47) ocupa el puesto 50 en participación económica, el 47 en educación, el 44 en oportunidades económicas, el 38 en participación política y el 31 en salud.

Venezuela (49), por el contrario, anda mal en salud (58), figura en un lugar respetable (13) en oportunidades económicas para la mujer, aunque no así en participación económica (38) y menos aún en participación política (52) mientras que educación ocupa un lugar intermedio (33).

El estudio sitúa a cinco países escandinavos - Suecia, Noruega, Islandia, Dinamarca y Finlandia- en los cinco primeros lugares y como ejemplos a seguir por el resto de países, aunque ni siquiera en ellos se consiguió cerrar totalmente la distancia entre los sexos.

jueves, 29 de octubre de 2009

El acceso de la mujer a la política


El acceso de la mujer a la política comenzó a finales del siglo XIX, cuando las mujeres ganaron la batalla por el derecho al voto, aunque en algunos estados la aprobación del voto femenino no llegó hasta mediados del siglo XX.
La igualdad de oportunidades para las mujeres pasa por la participación y representación en los puestos de toma de decisiones. Pero sabemos que las mujeres no intervienen en las decisiones políticas ni acceden a cargos de poder en la misma forma que los hombres.
Cuántas veces hemos oído la expresión: "Detrás de cada hombre ilustre hay una mujer brillante". A pesar de que se trata de una frase cuyo fin es sublimar el papel de la mujer, no debemos pasar por alto que dice "detrás", es decir, las mujeres se encuentran por detrás de los hombres y se perpetúa la situación de discriminación. Así que pasamos de la subordinación de estar "bajo" las órdenes de lo masculino a permanecer "detrás" del hombre, en un modesto segundo puesto.
Hay que señalar que la participación femenina en política se ha incrementado, pero continúa siendo desproporcionadamente baja. Seguimos a merced de decisiones políticas tomadas por una mayoría de hombres, ya que, tristemente, la representación de las mujeres en los cargos políticos es hoy muy escasa. Prueba de ello es el reducido 25 % de participación política de la población femenina europea. En África, Asia y Sudamérica la intervención de las mujeres es prácticamente inexistente.
Si el principio de no discriminación es uno de los pilares de los derechos de la persona ¿por qué en materia política se produce tal discriminación?. Es probable que existan barreras socioculturales fuertes sujetas a condicionamientos históricos. Los prejuicios y estereotipos que arrastra la sociedad de épocas anteriores asignan a las mujeres responsabilidades entendidas como femeninas.
Así pues, el cuidado del hogar y de los hijos son las actividades que nos "corresponden", ocupaciones totalmente alejadas de cualquier ambición política. A ello hay que sumar la constante sub-representación de las mujeres en la sociedad y la violencia cotidiana de la que somos víctimas, estados que vienen a agravar la situación.
Diversas instituciones nacionales e internacionales, como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de 1979, se han preocupado por conferir mayor apoyo institucional a las mujeres con el objetivo de compensar los efectos de la exclusión en la participación.
La democracia es un valor fundamental de los estados que requiere una participación y una representación igual de los ciudadanos de ambos sexos en la toma de decisiones, en la economía y en la vida social, cultural y civil. En este sentido, las mujeres todavía tenemos un largo camino por recorrer. La sociedad debe desprenderse de los roles discriminatorios que todavía subyacen en ella y adoptar medidas que favorezcan la participación política de las mujeres, tales como:
• Equiparar las decisiones políticas a las condiciones sociales con el fin de que ambos ámbitos se correspondan a la realidad y no entren en contradicción.
• Alentar la creación de redes de colaboración entre mujeres que ocupan cargos de responsabilidad política.
• Aumentar la cuota mínima de candidatura femenina para promover un incremento de la participación femenina en los cargos electivos.